"Transfronteiriza" rescata las voces y las memorias de la Raya
Santiago de Compostela, 22 de octubre de 2026.- El Museo do Pobo Galego ha inaugurado hoy Transfronteiriza, la nueva expo-instalación de Diana Gonçalves, promovida por el Museo y Raia Creativa. Fruto de tres años de investigación y creación sobre la frontera entre Galicia y el norte de Portugal, el proyecto recupera las historias de las trapicheiras y las memorias de los territorios, entrecruzando vidas y patrimonio fronterizo a través de un diálogo entre cine, documentación histórica, objetos y patrimonio material.
En el acto de inauguración intervinieron el jefe de la División de Historia y Cultura de la Guarda Nacional Republicana, el coronel José Miguel Silva Vieira; el director de la Agencia de Turismo de Galicia, Xosé Manuel Merelles Remy; el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco Lobeiras; y la alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín Rei. También asistieron representantes del Municipio de Valença, del Ayuntamiento de Tui y de la Universidad de Lisboa, entre otras entidades e instituciones que apoyan el proyecto. La inauguración contó, además, con la actuación musical de Luar do Minho, grupo con sede en la localidad portuguesa de Valença que promueve el cuidado y la puesta en valor del cancionero galaicoportugués.
Las trapicheiras: recuperar a las protagonistas de una historia poco contada
Las historias de las trapicheiras y la propia vivencia de la frontera son el hilo conductor de Transfronteiriza. Se trata de mujeres que cruzaban la frontera entre los años cuarenta y setenta y que participaban en una larga cadena comercial en un contexto de periferia económica, escasez de empleo y salarios bajos. Sus prácticas de subsistencia vinculadas al comercio fueron un acto de resistencia frente a la pobreza y dan cuenta de una realidad en la que la condición fronteriza podía convertirse en una oportunidad para salir adelante.
La investigación parte del trabajo cinematográfico Mulleres da Raia, en el que Diana Gonçalves recogió los testimonios de las trapicheiras, y amplía la mirada hacia los lugares que recorrieron, en busca de las huellas de su historia en la documentación histórica. Esa búsqueda llevó a la autora hasta un archivo de Lisboa, donde localizó documentos oficiales relacionados con la construcción de un nuevo puesto fronterizo en los que aparecían mencionadas estas mujeres. En un plano, la denominación histórica oficial del edificio recogía la expresión «puesto de control de paso de las trapicheiras» (Valença do Minho). La misma referencia aparecía también en correspondencia dirigida al ministro de Obras Públicas. El uso de este regionalismo en femenino da cuenta de la importancia de este flujo diario y reconoce a las trapicheiras como sujetos históricos, protagonistas de una historia que permaneció en gran medida al margen de los relatos oficiales y sobrevivió, sobre todo, en la memoria oral.
De las cintas a la exposición: la memoria más allá de la pantalla
Transfronteiriza surgió de la necesidad de dar una nueva vida a los materiales que habían quedado fuera del montaje final de Mulleres da Raia. La idea de explorar otras formas de trabajar con ellos surgió en el propio Museo do Pobo Galego, durante una visita a una de las exposiciones vinculadas a la Muestra Internacional de Cine Etnográfico (MICE).
A este impulso creativo se sumó la urgencia de preservar las grabaciones, ya que las cintas originales empezaban a deteriorarse y algunas ya no pudieron recuperarse. La digitalización del archivo se convirtió así en un paso fundamental para garantizar la conservación de este legado, una labor para la que Diana Gonçalves contó con la colaboración de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela.
Ahora, las propias cintas y una selección del material recuperado forman parte de la exposición como huella física de la investigación y la creación. El proyecto traslada así materiales cinematográficos al espacio museístico y explora las posibilidades narrativas que surgen del encuentro entre imágenes, documentos, objetos y arquitectura.
Un recorrido entre el tránsito y la confluencia
La exposición se organiza en tres espacios. La primera sala, Tránsito, evoca una estación transfronteriza y el momento previo a cruzar al otro lado: un espacio de espera y movimiento que inicia un recorrido por la vivencia personal de la frontera, la de otras mujeres y la de la propia autora.
El corredor central ofrece una contextualización histórica de la Raia, tanto fluvial como terrestre, y de las transformaciones que modificaron la relación entre ambos territorios, desde los controles fronterizos hasta la libertad de circulación y la cooperación vecinal.
Por último, Confluencias presenta el Miño no solo como frontera, sino, sobre todo, como espacio de encuentro, trabajo, subsistencia y ocio. En esta última sala destaca la barca dos Pepes, los restos de una embarcación recuperada del río con la participación de los vecinos e incorporada a la exposición junto con imágenes de su recuperación y grabaciones vinculadas a la memoria de la comunidad.
La pieza dialoga con el dibujo Na veira do Miño, incluido en el Álbum Nós, de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, cedido por el Museo de Pontevedra. Fue a partir de esta pieza como la autora consiguió definir el proyecto que tenía entre manos: «son cosas de la frontera unidas por la narración de una transfronteriza».
A través de todos estos materiales, la expo-instalación entrecruza la investigación histórica y la creación artística para abordar la frontera desde las experiencias de las personas que la habitaron y que siguen recorriéndola.
Producida por el Museo do Pobo Galego y Raia Creativa, Transfronteiriza es también el resultado de una red de colaboraciones que ha ido creciendo a lo largo del proceso creativo, con la participación de entidades e instituciones de ambos lados de la frontera. Así, el proyecto cuenta con el apoyo de la Xunta de Galicia, el Ayuntamiento de Santiago, Pipeworks, el Museo de Pontevedra, el Ministerio de Defensa (CEGET), la Cámara Municipal de Valença, la Cámara Municipal de Melgaço, Patrimonio de Portugal, la Casa do Poço y el Museo de la Guarda Nacional Republicana (GNR).
La expo-instalación podrá visitarse hasta el 28 de marzo de 2027 en el ala sur del Museo do Pobo Galego, de martes a sábados, de 12:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas.