La colección fotográfica de Ton van Vliet se incorpora a los fondos del Museo do Pobo Galego
Santiago de Compostela, 19 de mayo de 2026.- El Museo do Pobo Galego y el fotógrafo holandés Ton van Vliet formalizaron hoy el acuerdo de cesión de su colección fotográfica, que pasa a formar parte de los fondos de la institución. Se trata de un conjunto de imágenes realizadas en Agolada entre 1978 y 1984, un período clave en el que Galicia comenzaba a recuperarse de cuatro décadas de dictadura.
La donación incluye la totalidad de los negativos y diapositivas originales captados por van Vliet durante su estancia en Galicia, así como las diapositivas de Jeroen Hoogakker, fotógrafo que lo acompañó en sus dos primeros viajes a tierras gallegas. En total, unos 2.000 negativos, unas 150 diapositivas y 40 copias fotográficas, que conforman un fondo de gran valor documental sobre la vida cotidiana, los espacios de sociabilidad y los modos de vida de un entorno rural en transformación.
En palabras de la presidenta del Patronato del Museo do Pobo Galego, Concha Losada, “es un auténtico orgullo para esta institución recibir este trabajo fotográfico artístico tan singular”. Por su parte, el propio van Vliet destacó que “este es el mejor lugar” para albergar el material.
El también fotógrafo Eutropio Rodríguez, quien actuó como intermediario en la cesión, subrayó la voluntad del autor de depositar su trabajo en una institución gallega y se mostró “muy contento” de que sea finalmente el Museo do Pobo Galego.
En el acto de firma participó también Manuel Busto, vecino de Agolada y conocedor del contexto y de las historias personales que hay detrás de cada una de las fotografías. “Entonces vi que la mirada de Ton van Vliet era muy diferente de la nuestra. Le llamaban la atención la gente trabajando con las vacas, la asistencia a la iglesia, las fiestas o las labores del campo… pero ahora también me doy cuenta de que le interesaban, además, los paisajes”, señaló.
Una mirada externa a la Galicia rural
La primera visita de Ton van Vliet (Terborg, Holanda, 1956) a Galicia se produjo en 1978, cuando, siendo aún muy joven, llegó casi por casualidad a Agolada, tras ver un artículo en una revista sobre Galicia. Atraído por el interés por conocer una realidad distinta, inició desde entonces una serie de viajes a la comarca del Deza, en los que su relación con la vecindad y su mirada atenta le permitieron construir un retrato cercano y respetuoso de la vida diaria, desde escenas en tabernas y reuniones sociales hasta momentos familiares y labores cotidianas.
A través de esta mirada externa, sus fotografías trascienden el registro documental para convertirse en un espacio de encuentro entre culturas, en el que dialogan la experiencia del fotógrafo y la identidad del territorio. Una parte de este trabajo fue ya dada a conocer en O pálpito interior (2022), publicación realizada de la mano del fotógrafo gallego Eutropio Rodríguez como editor.
Conectar a través de la memoria y la cultura
Con su cesión al Museo do Pobo Galego, este fondo se integra en un archivo que tiene como misión conservar, estudiar y difundir el patrimonio cultural gallego. Las imágenes regresan ahora como memoria compartida, ampliando el relato visual sobre el país y contribuyendo a preservar testimonios de un tiempo reciente que sigue siendo fundamental para comprender el presente.
Esta incorporación coincide con la celebración de la Semana Internacional de los Museos 2026, centrada en el papel de estas instituciones como espacios de conexión. En este sentido, la colección de Ton van Vliet ejemplifica la capacidad de los museos para tejer relaciones más allá de las fronteras y favorecer el diálogo entre culturas a través de la memoria y la imagen.